
Cuando la noche trae consigo su frescor sobre la terraza, no se necesita un pronóstico del tiempo para saber que la noche va a terminar pronto. Entonces, uno recurre al calentador de exterior. Si el calor no llega de manera rápida y uniforme, todos terminan acurrucados bajo mantas, en lugar de seguir disfrutando del tiempo juntos. La solución no está en adivinar; consiste en ajustar la potencia del calentador de infrarrojos según cómo esté orientada e aislada la zona en cuestión.
Lo que realmente importa Los calentadores de exterior emiten calor de forma radiante, y no aire en movimiento. El calor por infrarrojos calienta directamente a las personas y las superficies, por lo que la comodidad se logra rápidamente, incluso cuando hay brisas que entran en la zona. Nuestros modelos colgantes funcionan con un elemento de fibra de carbono, lo que permite una producción eficiente y duradera de calor, sin luces deslumbrantes.
Es necesario adaptar la potencia del calentador al tamaño del espacio. Para la mayoría de las terrazas cubiertas, 1500 W es una buena opción. Si se trata de una terraza abierta expuesta al viento, se recomienda utilizar un calentador de 2000 W. La potencia se mide en función del calor que se entrega a quienes están en ese lugar, y no en función del grado de calentamiento del aire exterior. Un termostato integrado ayuda a mantener una temperatura constante, y la protección contra vuelcos añade tranquilidad, especialmente cuando el calentador está montado sobre la cabeza.
Por qué este método funciona en espacios exteriores Los espacios exteriores son difíciles de calentar, ya que el vidrio, la exposición al viento y la altura del techo afectan cómo se absorbe y pierde el calor. Un calentador de infrarrojos colgante proporciona calor justo donde más se necesita: a la altura de la mesa y los asientos, así que uno puede sentir el calor en cuanto se sienta. Con la potencia adecuada, se logra una comodidad más rápida y constante, además de evitar el costo de intentar calentar todo el aire exterior. Además, no hay ruido de ventilador.
Los detalles que marcan la diferencia La ubicación de instalación es más importante de lo que uno podría pensar. Es necesario dirigir el calentador de modo que se cree una zona de calor uniforme, evitando apuntarlo directamente hacia una silla. También es importante cumplir con las normas eléctricas locales y utilizar un enchufe y cable adecuados para soportar la carga eléctrica requerida. Para mejores resultados, se recomienda combinar el calentador con elementos que bloqueen el viento, como pantallas o plantas. El calor radiante funciona mejor cuando el espacio está protegido del viento fuerte.