
Haciendo que sus calentadores de techo alto sean realmente “inteligentes”
Si tiene techos altos, sabe bien cuál es el problema: al encender el calentador, parece que está tratando de calentar todo el ambiente, incluso antes de que sus dedos dejen de hormiguear. Por eso, los calentadores de infrarrojos son una solución ideal. En lugar de luchar contra el aire, ellos emiten calor directamente hacia usted. Es como estar bajo la luz del sol en un día de invierno.
Pero si quiere conectar estos calentadores a un sistema domótico inteligente, no puede arriesgarse a usar dispositivos baratos. En realidad, está tratando de hacer que una señal de baja voltaje controle una gran cantidad de energía.
La parte relacionada con los cables (¡no la ignore!)
Esto es lo más importante: no use enchufes inteligentes baratos. En serio.
Los calentadores de techo alto consumen mucha electricidad. Si conecta un calentador de 3 kW a un enchufe inteligente normal, prácticamente lo estará invitando a derretirse.
En cambio, utilice un relé o un relé de estado sólido (SSR). Piénselo como un interruptor de alta resistencia. Su centro de control inteligente envía una pequeña señal (5V o 12V), y el relé se encarga de manejar la corriente de 220V o 380V. Necesita un dispositivo adecuado que pueda manejar esa corriente sin problemas.
¿Por qué esto parece magia?
Lo mejor de los calentadores de infrarrojos es que no causan problemas.
Los calentadores tradicionales tardan mucho en calentar la habitación. Pero los calentadores de infrarrojos lo hacen casi al instante. Aquí es donde entra en juego la parte “inteligente”. Puede configurar sensores de movimiento para que los calentadores se activen en cuanto entre en su casa. Para cuando entre por la puerta, ya sentirá el calor en sus hombros. Es una sensación increíble.
Un pequeño detalle importante
Dado que estos calentadores son muy potentes y rápidos, pueden volverse demasiado intensos si no se tiene cuidado.
Si los programa con un temporizador simple y se sienta justo debajo de uno durante una hora, se sentirá mucho calor. Además, su factura de electricidad aumentará drásticamente.
Para resolver esto, no confíe solo en un reloj. Utilice sensores de temperatura o sensores de movimiento PIR. De esta manera, el sistema sabrá cuándo la temperatura es suficiente, o cuándo usted ha salido de la habitación, y apagará automáticamente el calentador. Esto protege su equipo y le ahorra dinero.