
¡Dejen de desperdiciar su área de comedor al aire libre durante el invierno! Es una pena ver un espacio tan bonito para comer al aire libre quedarse completamente vacío solo porque ha bajado la temperatura. La mayoría de las personas intenta solucionar este problema con calentadores convencionales, pero estos solo sirven para calentar el aire. En un espacio abierto, el viento se lleva ese calor antes de que pueda llegar a sus invitados.
Por eso utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. En lugar de luchar contra el viento, estos calentadores envían energía directamente hacia las personas y las sillas. Es una sensación muy diferente: sus invitados permanecerán calientes incluso cuando el aire a su alrededor esté helado.
El truco está en crear “zonas de calor”. No es necesario intentar calentar todo el espacio exterior; eso sería un desperdicio de dinero. Nos concentramos en calentar exactamente donde están las personas. Al utilizar unidades de alta potencia y circuitos de alto voltaje, el calor llega a ellos en cuanto se sientan. Así, no tendrán que temblar mientras esperan sus aperitivos.
Elegir los equipos adecuados
Utilizamos elementos de cuarzo, ya que pueden soportar bien las condiciones extremas del exterior. En cuanto a su ubicación, lo ideal es colocarlos a unos 2.5 a 3 metros de altura. Si los coloca demasiado alto, el calor desaparecerá. Si los coloca demasiado bajo, sus invitados sentirán como si estuvieran sentados debajo de una lámpara de calor.
Un consejo importante: revise su capacidad eléctrica. Si conecta diez calentadores de 2000W en la misma línea, eso representará una gran carga para su sistema eléctrico. No querrá que sus interruptores se apaguen justo en medio de una noche de viernes. Eso sería un verdadero desastre.
Mantener a las personas en sus asientos
La regla principal es esta: las personas frías se van. Cuando un invitado tiembla, deja de tomar bebidas y, definitivamente, evita comer postre. Solo quieren entrar adentro. Pero cuando están cómodos, se quedan más tiempo. Piden más cosas y disfrutan de la velada.
Solo tenga cuidado con la disposición de los calentadores. El infrarrojo viaja en línea recta, así que si deja espacios vacíos entre ellos, habrá “zonas frías”. Y créame, nadie querrá sentarse en una mesa donde haga tanto frío como en un congelador.